Capítulo 608
¡Menudo problema se había formado con todo esto!
-Di “mi amor” -pidió Esteban con voz persuasiva mientras mantenía su abrazo firme alrededor de la cintura de Isabel.
-iii!!!–Los ojos de Isabel se abrieron como platos mientras su mente procesaba la petición.
-¿Hmm? -insistió él, arqueando una ceja con expresión divertida.
-¿Qué estás haciendo? -cuestionó Isabel mientras el rubor cubría completamente su rostro, tiñéndolo de un intenso carmesí. Este hombre era increible; ella intentaba hablar de un asunto grave y él salía con estas cosas.
-Primero dilo -exigió él con voz aterciopelada que no admitía réplica.
“¿En serio me está pidiendo esto ahora?” pensó Isabel, sintiendo cómo su corazón se aceleraba traicioneramente ante la cercanía de Esteban.
-Estamos hablando de algo importante–protestó ella, intentando mantener la compostura.
-Si lo dices, te diré exactamente qué hacer con el asunto de Paulina -negoció él con una sonrisa enigmática.
“¿De verdad cumplirá su palabra?”
-Isa, cariño, tienes que acostumbrarte -murmuró Esteban cerca de su oido-. En el futuro no puedo permitir que sigas llamándome hermano.
Isabel se retorció incómoda entre sus brazos, buscando liberarse del agarre, pero Esteban intensificó la presión de su mano sobre su cintura, manteniéndola cautiva. Finalmente, incapaz de resistirse más ante su determinación, Isabel cedió.
-Mi amor -susurró con voz apenas audible, mientras el rubor de sus mejillas se intensificaba aún más hasta alcanzar sus orejas.
-Dilo otra vez -pidió él con una sonrisa satisfecha.
-¡Ay, tú… mi amor! -exclamó ella, mezcla de vergüenza y frustración.
-¿Ahora puedes decirme qué hacer? -preguntó Isabel, aún abochornada. Jamás había notado esa faceta juguetona de Esteban hasta ahora.
Completamente satisfecho, Esteban tocó con ternura la punta de su nariz.
-En realidad, si ella realmente es la exlíder de Lago Negro, no hay motivo para preocuparse demasiado por esto.
-¿Cómo puedes decir eso? -cuestionó Isabel, perpleja ante su aparente tranquilidad.
1/3
Capitulo 600
Si Alicia Torres verdaderamente había sido la exlíder de Lago Negro, seguramente tendría conflictos serios con el líder actual. Además, su reciente desaparición de Puerto San Rafael había ocurrido porque fue capturada por el actual mandamás de Lago Negro, ¿no? Viéndolo así, el asunto resultaba extremadamente complejo.
Sin embargo, a diferencia de la preocupación evidente de Isabel, Esteban parecía contemplar la situación con mayor claridad y distancia.
-Después de todo, cualquiera que ocupe el liderazgo en Lago Negro no es alguien que se pueda subestimar fácilmente -explicó con voz serena.
-…-Isabel guardó silencio, procesando sus palabras.
Pensándolo bien, tenía cierta lógica lo que decía.
-Pero sigue siendo la exlíder -objetó ella finalmente- ¿Cómo podría competir contra quien tiene el poder ahora?
Aunque le doliera admitirlo, muchas veces era inevitable reconocer la triste realidad: cuando abandonas un puesto de poder, el respeto también se desvanece.
-La posición del actual líder en Lago Negro nunca ha sido estable durante todos estos años -reveló Esteban con tono grave.
-¿Inestable? -preguntó Isabel, intrigada por esta nueva información.
Esteban asintió confirmando.
-Inestable.
-…-Isabel reflexionó sobre esta revelación.
-¿Es por la señora Torres? -inquirió ella, tratando de comprender-. ¿Qué podría causar tal inestabilidad?
Si había obtenido su posición mediante métodos cuestionables, tenía sentido que su liderazgo careciera de solidez.
Esteban la guio hasta el sofá donde ambos tomaron asiento.
-Según mi información, la exlíder de Lago Negro siempre ha gozado de un profundo respeto entre su gente. Una figura con tal autoridad moral no puede ser sustituida fácilmente por cualquiera.
-¿Entonces la situación es aún más complicada? -preguntó Isabel con renovada preocupación.
Todo esto involucraba cuestiones de legitimidad y estabilidad en el poder. Si era como Esteban describía y la posición del actual líder había sido precaria durante años, entonces llevar de
vuelta a la exlíder representaba un movimiento desesperado.
Isabel sentía cada vez mayor inquietud por la seguridad de Alicia.
2/3
18:15
Capitulo 608
Esteban, percibiendo sus pensamientos, habló con voz pausada.
-Dada la posición que ocupa, los conflictos entre ella y Lago Negro están fuera de tu alcance para intervenir.
-…-Isabel calló, reconociendo la verdad en sus palabras.
Los asuntos de los líderes y el consejo de ancianos de Lago Negro ciertamente escapaban a las posibilidades de ayuda de una simple joven como ella.
-Sin embargo, eso no significa que no puedas hacer nada por ayudarla -añadió él.
-¿Cómo podría ayudar? -preguntó Isabel, sus ojos brillando con renovada esperanza.
Esteban, encontrándose con esa mirada llena de ilusión, sonrió suavemente.
-Ayúdala garantizando la seguridad de Paulina.
3/3