La Heredera 311

La Heredera 311

Capítulo 311 

Carmen abandonó la mansión con paso derrotado. Había venido aferrándose a una última esperanza para Iris, pero la implacable decisión de Isabel de cortar incluso el tratamiento médico de Valerio había aplastado cualquier intento de negociación. El miedo a empeorar la situación la paralizaba si Patricio se enteraba de su visita y esto perjudicaba aún más a Valerio, su ya frágil relación familiar terminaría de hacerse añicos

Isabel observó su partida a través de los ventanales con una frialdad calculada. Sus ojos se dirigieron al mayordomo

-Hazlo

-Sí, señorita

Una sonrisa apenas perceptible curvó sus labios. Hacía tiempo que deseaba deshacerse de Valerio, y ahora, con Esteban respaldándola, podía asestar el golpe final. Si la familia Galindo insistía en culparla de todo sin un ápice de autocrítica, ella no tenía por qué mostrar cortesía

… 

Apenas subió a su auto, el teléfono de Carmen vibró. La voz débil de Iris atravesó el altavoz

-Mamá… 

El corazón de Carmen se contrajo dolorosamente. En cuestión de días, toda la familia Galindo se había desmoronado, incapaces de hacer frente al poder de Isabel

-Mamá, ayúdame, por favor -la voz de Iris se quebró-. Me duele muchodemasiado

En la mansión Galindo, Iris yacía sola, acompañada únicamente por el personal de servicio. La enfermedad la había devastado: su cabello se había caído por completo, y el dolor la atormentaba sin tregua, extendiéndose por cada fibra de su ser. Las convulsiones no le daban respiro

-¿lsa aceptó enviarme al extranjero? -la desesperación en su voz era palpable, como quien siente la vida escapándose entre los dedos

La noche anterior había sido especialmente cruel, plagada de pesadillas que la mantuvieron en vela. Todo por culpa de Isabel. Había aceptado su enfermedad sin tratamiento, pero ahora… 

-Irisla voz de Carmen se ahogó en su garganta

-Mamá, ya no puedo más -sollozó Iris-. No dormí en toda la noche. El dolor es insoportable. Por favor, habla con Isa, dile que me perdone. Acepto todo, lo que sea

Carmen guardó silencio, sus propias lágrimas amenazando con desbordarse

-Que me perdone esta vez -continuó Iris con voz entrecortada-. Cuando me recupere, puede torturarme todo lo que quiera

El corazón de Carmen se partió un poco más con cada palabra

13 

16.116 

Capitulo 

-Confesaré cualquier crimen que ella quiera, todo, absolutamente todo. Cualquier cuenta pendiente, la saldaremos cuando me recupere, ¿puede ser

La oscuridad que envolvía a Iris era asfixiante. La incertidumbre de si vería el próximo amanecer la consumía por dentro

-Mamá, por favor habla con ella, te lo suplico-su voz se disolvió en un llanto desgarrador

Ni siquiera el sueño le ofrecía escapatoria del dolor. Nunca imaginó que una enfermedad pudiera penetrar hasta la médula de los huesos con tal crueldad

Carmen, escuchando el llanto de su hija, se aferraba con más fuerza a su convicción de la inocencia de Iris. Su odio hacia Isabel crecía con cada sollozo, culpándola de haber empujado 

a su hija hasta este extremo

-Mamá… 

-Iris, mi pobre niña

La desesperación las consumía a ambas: a Iris, torturada por el dolor físico, y a Carmen, destrozada por su impotencia ante el sufrimiento de su hija

En el salón del Chalet Eco del Bosque, Marina permanecía en estado de shock. Desde que había cruzado las puertas de Bahía del Oro y contemplado el imponente chalet alzándose entre la nieve, su corazón no había dejado de latir aceleradamente

Recordó los primeros días del estudio, cuando apenas comenzaban y el dinero era escaso. La jefa siempre había sido extraordinariamente generosa con ellos. En ese entonces, todos asumían que gastaba el dinero de los Galindo. Pero después de presenciar cómo la trataba esa familia, Marina había descartado esa posibilidad, preguntándose de dónde provenía tanta riqueza

¿Así que la jefa es la princesa de Bahía del Oro?, pensó, conectando los puntos mentalmente. ¿Tendrá algo que ver con ese hombre que vino por ella?Una cosa era clara: no tenía nada que ver con los Galindo. Si esa familia tuviera semejante estatus, no estarían tan desesperados 

últimamente

-¿Qué tanto miras? ¿Te quedaste pasmada? -Isabel colocó una taza de bebida frente a Marina, sacándola de sus cavilaciones

Marina puso los ojos en blanco

-Jefa, me debes una compensación por daño emocional

-¿¡Qué!? -Isabel alzó una ceja, genuinamente sorprendida

-Después de ver cómo te trataban los Galindo, me tenías con el alma en un hilo

La ironía de la situación la golpeó de pronto: ella, una simple empleada que vivía de su sueldo en un departamento rentado, preocupándose por los problemas de una princesa que habitaba 

16.11 

prácticamente un castillo. ¿Qué tan absurdo era eso

Paulina soltó una carcajada cristalina

-Yo también debería exigir compensación por daño emocional -bromeó, recordando su propia angustia cuando los Galindo cancelaron las tarjetas de Isabel durante su última confrontación. Isabel negó con la cabeza, una sonrisa genuina iluminando su rostro por primera vez en el día

-Par de dramáticas -murmuró con afecto

Capitulo 

La Heredera

La Heredera

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
La Heredera

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset