La Heredera 354

La Heredera 354

Capítulo 354 

El sueño pesaba sobre los párpados de Isabel como plomo derretido, pero el nerviosismo mantenía su mente alerta. No podía permitirse compartir la cama con él en ese momento… 

Todo lo que quiero es dormir de verdad, se repetía Isabel mentalmente. Las palabras dormirtenían significados muy distintos para ella y para Esteban

Los dedos de Esteban se detuvieron sobre el primer botón del chaleco de Isabel. Al notar su resistencia, la miró con una sonrisa traviesa dibujándose en sus labios

-¿Y si hacemos algo más entretenido? -sugirió con voz aterciopelada

–Los ojos de Isabel se abrieron como platos

Lo sabía, pensó ella, definitivamente no estamos hablando de lo mismo.” 

Una risa grave y melodiosa brotó del pecho de Esteban

-Tranquila, princesa. Solo quiero dormir contigo

-No te creo nada -murmuró ella, entrecerrando los ojos con desconfianza

Esteban arqueó una ceja, su expresión tornándose más intensa

-¿Ah, no

-Dormir está bien -susurró Isabel, sus mejillas teñidas de rosa-, pero quiero hacerlo sola

La sonrisa de Esteban se tornó depredadora, un brillo peligroso bailando en sus pupilas. Isabel, reconociendo esa mirada, se apresuró a refugiarse bajo las mantas. Pero él, ágil como un felino, saltó a la cama tras ella. Con un movimiento fluido, la atrapó contra su pecho

En la cabina principal, Mathieu escuchaba los suaves murmullos provenientes de la sala de descanso. Chasqueó la lengua, divertido

-Pobre Allende, esperando tanto a que Isa creciera. Lo entiendo perfectamente

Lorenzo le lanzó una mirada penetrante

-Entiende lo que quieras, pero mantén la boca cerrada

-Claro que me callo, pero cuando volvamos a FranciaIsa la va a tener difícil

Lorenzo guardó silencio un momento, contemplando las implicaciones

La señora, pensó, estudiando el perfil pensativo de Mathieu

-Charlotte ya está organizando la boda -comentó Lorenzo con cautela

-¿Qué dices? -Los ojos de Mathieu se agrandaron con sorpresa

¿La boda? ¿Charlotte Blanchet? Esto es¿ya lo aceptó?, pensaba Mathieu, perplejo. ¿No quería deshacerse de ellos?” 

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Capitulo 354 

Una sonrisa comprensiva se dibujó en su rostro. Después de todo, eran su propia sangre, sus favoritos, y ella misma los había criado juntos

Ocho horas de vuelo después, el avión finalmente aterrizó en las Islas Gili. El prolongado viaje había dejado a Isabel con un persistente zumbido en los oídos. Ansiaba respirar el aire fresco del exterior, pero su cuerpo, lánguido entre los brazos de Esteban, apenas respondía

-Eres malo, terriblemente malo -protestó con voz débil

No lo entendía. Antes, ni las moscas se le acercaban, ¿de dónde había sacado tantas 

artimanas

-Si, soy maloadmitió Esteban mientras la ayudaba a vestirse

-Estoy agotada -musitó Isabel, su cuerpo tan dócil como un títere, dejándose hacer mientras él la vestía

Esteban seleccionó una camiseta blanca y una falda rosa pastel. Isabel contempló la prenda esponjosa con nostalgia

-Ya no soy una niña -murmuró, observando el cuello de muñeca de la blusa. El sombrero de pescador tejido que descansaba cerca completaría un conjunto digno de una pequeña

-Lorenzo pidió que se preparara todo según tu estilo en Francia -explicó Esteban mientras le ajustaba la falda

Los años habían transformado el guardarropa de Isabel. Su llegada a Puerto San Rafael había traído consigo un vestuario más maduro. “¿Habrán sido los Galindo quienes forzaron esa madurez?“, se preguntó Esteban, mientras un destello sombrío cruzaba su mirada

-Ohexclamó Isabel suavemente

¿Mi estilo en Francia?, pensó. Toda mi ropa allá la escogía Esteban“. En su corazón, ella seguía siendo su pequeña princesa, y el vestuario reflejaba esa visión

-¿Hace mucho sol afuera? Necesito protector solar -dijo Isabel

-Sí, yo te lo pongo

La guio hasta el baño, donde con delicadeza le lavó el rostro, aplicó una crema especial y roció el protector solar con movimientos precisos

-¿Lista

Isabel extendió su brazo pálido como la porcelana

-Aquí también

Una risa suave escapó de los labios de Esteban

-Vanidosa

Capitulo 354 

Momentos después, salieron de la sala de descanso donde Mathieu los esperaba. Sus ojos recorrieron el atuendo infantil de Isabel y el traje formal de Esteban: pantalones negros y camisa blanca impecable

-Vaya, más que tu esposa, parece que llevas a tu hijita de paseo -soltó sin pensar

Isabel se quedó muda

Lorenzo desvió la mirada, pensando que tanto él como Carlos habían advertido a Mathieu en 

vano. Este último, percatándose tardíamente de su error, se apresuró a buscar refugio detrás de Lorenzo

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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