La Heredera 398

La Heredera 398

Capítulo 398 

Isabel se quedó atrapada en un laberinto de preguntas sin respuesta, su mente divagando entre las posibilidades más sombrías

-Isa, no te pongas como Mathieula voz de Carlos resonó a través del teléfono con un toque 

de fastidio

Mathieu, quien no tenía vela en el entierro, se revolvió indignado al escuchar su nombre

-¡Por Dios! -exclamó Isabel, exasperada-. Solo quiero saber cómo está Pauli. ¿Puedo hablar 

con ella un momento

Ante la imposibilidad de razonar con Carlos, recurrir a Paulina parecía la única opción viable

-Pásale el teléfono a Paulina -intervino Esteban, su tono no dejaba lugar a discusión

-Ya se desmayó -respondió Carlos con naturalidad

Isabel sintió que el aire abandonaba sus pulmones. La simple respuesta de Carlos pintaba un escenario perturbador. ¿Qué tanto terror había experimentado su amiga para llegar a ese 

punto

Después de intercambiar algunas palabras más con Carlos, Esteban colgó, no sin antes advertirle que moderara su trato hacia Paulina

Isabel buscó la mirada de su hermano, la preocupación dibujada en cada línea de su rostro. Esteban respondió acariciando suavemente su cabello

-Tranquila -murmuró-. Al parecer, Paulina estaba con él durante el enfrentamiento con la familia Gromov

Durante una misión, las palabras quedaron suspendidas en el aire. No era difícil imaginar por qué Paulina había perdido el conocimiento

En el interior del vehículo, Paulina permanecía acurrucada entre las piernas de Carlos, negándose a abandonar esa posición que, en su mente aterrorizada, representaba su única protección

-Levántate la voz de Carlos surgió como una orden directa

Paulina, con el rostro bañado en lágrimas, respondió con un movimiento negativo de su cabeza

-¿Planeas quedarte ahí indefinidamente? -el tono de Carlos destilaba impaciencia

El silencio de Paulina fue su única respuesta. Carlos la tomó por la muñeca con una gentileza inusual en él, intentando incorporarla, pero ella se resistió. Los agujeros de bala en las ventanas del auto eran un recordatorio demasiado reciente del peligro que los acechaba; la idea de enderezarse la paralizaba de terror

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Capítulo 398 

-Meme quedo aquí -musitó con voz temblorosa

-Paulina

Su nombre en labios de Carlos sonó como una advertencia

-¡Quiero volver a Puerto San Rafael! -estalló entre sollozos-. ¡Quiero irme a casa!. 

La desesperación se desbordaba en su voz. Se encontraba en un sitio desconocido, envuelta en una situación que sobrepasaba los límites de su comprensión. Su mente solo podía pensar en regresar al refugio de su hogar, al lugar donde había crecido, donde el mundo tenía sentido

Una sonrisa sarcástica se dibujó en el rostro de Carlos

-Señorita Torres, ¿ha olvidado las circunstancias que la trajeron a París

Paulina lo miró desconcertada, sus ojos brillantes por las lágrimas

-Si mal no recuerdo, algo debió suceder en Puerto San Rafael, ¿no es así? 

Las palabras de Carlos resonaron con intención. Una vida entera en Puerto San Rafael y de pronto aparecer en París no era casualidad. Menos aún considerando quién era su madre: una empresaria poderosa navegando aguas turbulentas. Su repentina llegada a París, la persecución en el aeropuertotodo apuntaba a una huida precipitada

Paulina respiraba de manera entrecortada, sus ojos anegados clavados en Carlos

-Levántate -insistió él, extendiendo su mano-. Ya estamos fuera de peligro

-¿De verdad estamos a salvo? -su voz surgió quebrada, cargada de desconfianza

La seguridad se había convertido en un concepto abstracto, inalcanzable

Carlos, poco versado en el arte de consolar mujeres, sentía que las lágrimas femeninas le crispaban los nervios. De no ser por la amistad de Paulina con Isabel y la petición expresa de Esteban, la habría dejado en la acera sin remordimientos

-Ya, ya, no es para tanto. Deja de llorarmurmuró con torpeza

Sus palabras tuvieron el efecto contrario al deseado

-¿No es para tanto? -el llanto de Paulina se intensificó, las lágrimas corriendo sin control por sus mejillas

Carlos contempló su rostro empapado, desconcertado ante la situación

-De acuerdo, es un problema serio -concedió-. Has pasado un mal momento, pero ahora 

estás a salvo

La incredulidad se reflejaba en cada gesto de Paulina. Las últimas horas habían sido una pesadilla continua, su primer encuentro con el verdadero peligro. La palabra seguridaden boca de Carlos sonaba hueca, vacía de significado. La confianza se había evaporado junto con su ingenuidad

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18:28 

Capítulo 398 

-Si sigues llorando, te juro que te saco de aquí a patadas -espetó Carlos, su paciencia agotada por completo

El efecto fue inmediato. Paulina se sumió en un silencio absoluto

Esta vez, porque realmente se había desmayado… 

Capitulo 399 

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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