Capítulo 299
+25 BONOS
Me recompuse rápidamente aunque por dentro me sentía desanimada, y respondí sonriendo:
-Al menos yo lo tuve, que es mejor que ciertas pobres almas que solo pueden soñar y fantasear.
-¡Tú…! Daniela rechinó los dientes de rabia.
-¡María! –se oyó de repente la voz de Sofía, que se acercó rápidamente y me tomó del brazo
–. Perdón, insistieron en terminar la partida de cartas y me retrasé… ¿Estás bien?
Negué con la cabeza:
-Estoy bien, vamos.
Sofía conocía a Daniela, después de todo nuestra enemistad venía desde la universidad.
Así
que
al
pasar junto a ella, Sofía le lanzó una mirada despectiva y murmuró:
-Vaya cirugía plástica, ¿qué médico te la hizo? Pareces un extraterrestre.
Por lo que se veía, Daniela se había operado los ojos, la nariz, las mejillas, y se había puesto inyecciones para adelgazar la cara. Con esos ojos enormes y esa cara puntiaguda… ¡realmente parecía un extraterrestre!
Siempre me había parecido que su cara tenía algo raro, pero no encontraba las palabras exactas para describirlo. ¡Cuando Sofía lo dijo, todo cobró sentido!
-¡Sofía, atrévete a repetir eso! -Daniela intentó golpearla pero el hombre a su lado la detuvo.
-¡Suéltame! ¿Por qué siempre me detienes?
-Daniela, no podemos meternos con ella, aguántate.
-¿Por qué no podríamos? ¡Solo está aprovechándose del poder de otros! ¡Lucas terminará dejándola tarde o temprano!
-Pues esperemos a que la deje, por ahora no causes problemas.
Seguían discutiendo detrás, forcejeando, pero Sofía y yo los ignoramos y entramos
directamente.
Ya en el ascensor, Sofía se volvió hacia mí y preguntó curiosa:
-El Lucas que mencionó Daniela, ¿es tu nuevo novio?
-Si–asenti con una sonrisa resignada-. La última vez que la vi en la reunión de la
1/3
+25 BONOS
Capítulo 299
universidad, dijo que cuando volviera al país, sus mayores la llevarían a visitar a los Montero. Parece que ya lo hizo.
-¿Qué significa eso? -Sofía se sorprendió aún más-. ¿No le caías bien a doña Elena? Ahora que su hijo por fin está contigo, ¿prefiere a otra nuera?
Fruncí levemente el ceño, conectando los puntos mentalmente, y negué con la cabeza:
-Probablemente no tenga nada que ver con doña Elena.
-¿Entonces con quién?
-Jorge.
Sofía abrió mucho los ojos:
-¿El viejo general retirado?
-Sí.
Nos miramos, evidentemente llegando a la misma conclusión: había surgido un obstáculo
entre Lucas y yo.
Qué cliché.
Aunque era de esperarse.
Lucas y yo éramos de mundos diferentes, nuestra unión era como un pájaro enamorándose de
un pez.
Si no hubiera ningún obstáculo ni dificultad, habría que reescribir las leyes del mundo y el
orden social.
Estaba preparada mentalmente, así que asimilé rápidamente la situación.
Como dije antes, primero disfrutar el presente y ya nos preocuparemos por el futuro cuando llegue.
Pasé una tarde divertida con mis amigas, aunque como dice el dicho “afortunada en el amor, desafortunada en el juego“, fui la única que perdió todo, hasta quedarme sin saldo en el
teléfono.
Por la noche, Lucas me llamó preguntando dónde estaba.
Todavía lamentándome por mi billetera, no pude evitar quejarme con él.
Se rió a carcajadas al otro lado del teléfono.
-¿Encima te ríes? Todas dicen que es por tener suerte en el amor y mala suerte en el juego, i
2/3
Capitulo 299
todo es tu culpa, ¿sabes?!
-Sí, es mi culpa, así que yo te lo compenso -respondió Lucas riendo.