Capítulo 76
Aunque confío en mi experiencia profesional, no soy buena manejando empleados, así estos días han sido agotadores y estresantes, con una presión inmensa.
que
Al atardecer, mientras miraba por la ventana y me preparaba para irme, me llamó Sofía.
-¿Dónde andas? -preguntó con tono relajado.
-En la oficina, trabajando extra–respondí sin energía.
-¿Estás loca? ¿Un fin de semana y en vez de relajarte estás trabajando?
-Ahora todo depende de mí y aún no me siento firme, no puedo darme el lujo de relajarme.
Especialmente desde que mis amigas invirtieron en la empresa, la presión es mayor porque temo que por una mala gestión pierdan su dinero.
-Ya, sal de ahí, ¡te tengo preparada una sorpresa que te va a encantar!
-¿De qué hablas?
-No preguntes tanto, te mandé la dirección por WhatsApp, ¡ven rápido!
Sofía era directa: colgó y me mandó la ubicación, insistiendo otra vez “¡date prisa!”
Vi que era un club de entretenimiento que ofrecía de todo: comida, bebida y diversión.
Pensando que de todas formas estaría sola en mi apartamento y que últimamente todo había sido un desastre, decidí ir a relajarme una noche.
Apenas salía de la oficina cuando Sofía me mandó un mensaje de voz, advirtiendo que no manejara y que mejor tomara un taxi.
Entendí que planeaba una noche de copas.
Mejor así, dejar la razón de lado y embriagarme para olvidar todas las preocupaciones y disgustos,
Cuando llegué al club y entré al salón privado, me sorprendí.
Era una reunión bastante grande.
Además de mi mejor amiga Sofía, estaban Alicia, Beatriz, Yulia y otras cinco o seis amigas que me habían ayudado cuando necesité dinero urgentemente y luego invirtieron en mi empresa de ropa, convirtiéndose en accionistas.
Pensándolo bien, debería invitarlas yo para agradecerles apropiadamente.
1/3
Capitulo 76
+25 BONOS
Este grupo de hijas de familias ricas ya estaba en plena fiesta, entre tragos y karaoke, creando un ambiente animado.
-¡María llegó! -exclamó Sofía al verme
¡Ven acá!
Saludé a todas y me senté junto a Sofía.
Apenas me vio, Alicia dejó de cantar y me preguntó:-¿Ya resolviste todos tus problemas familiares?
Asentí:-Todo está arreglado, y gracias a todas por su apoyo. Esta noche corre por mi cuenta, ¡ disfruten!
-¡Esperábamos que dijeras eso!
-María, más te vale ser buena jefa, que esperamos ganar dinero con los dividendos.
-¡Tranquilas, no defraudaré su confianza!
La conversación fluyó por diversos temas.
En algún momento, empezaron a hablar de Lucas.
Aunque habían borrado los posts en internet sobre los 500 mil dólares que gastó en la pulsera para mí, la alta sociedad de Altamira seguía comentándolo. 1
Cuando las mujeres se juntan les encanta el chisme, así que todas querían saber qué tipo de relación tenía con Lucas y si pronto me convertiría en la señora Montero.
Estos días había estado intentando sacarlo de mi mente.
Salí esta noche justamente para distraerme y no pensar en él.
Pero resultó que mis amigas solo hablaban de él.
De repente entendí: ¿será que confiaban tanto en mí e invertían tan tranquilamente porque pensaban que me había relacionado con los Montero y por consideración a Lucas?
—No, no, no crean en rumores, solo me prestó el dinero porque yo quería ganar esa batalla, si no la pulsera habría terminado en manos de Antonio para Isabel -me apresuré a explicar, temiendo que los malentendidos se hicieran más grandes.
-Pero que te prestara 5 millones de dólares es muy raro, ¡seguro hay algo especial entre ustedes!
-De verdad que no…
-¡Ay, no seas modesta, entendemos! Los Montero son discretos…
2/3
Capítulo 76
No había forma de convencerlas.
En eso sonó el teléfono de Sofía.
Se levantó a contestar mientras me decía:-Viene otra amiga que no conoces, pero te ha ayudado mucho.
Aprovechando para cambiar de tema, pregunté:—¿Quién es?