Capítulo 96
Con unas vueltas frente al espejo, quedé satisfecha con mi aspecto.
Sonó el teléfono era Lucas.
–
-Hola, señor Montero.
-María, en unos diez minutos llegará el chófer.
—Perfecto, justo estoy lista, bajo enseguida -respondí animada y añadí apenada—. Siento que tengas que enviar a alguien por mí.
-No te preocupes, la carretera de montaña es peligrosa de noche. Si te invito, debo
asegurarme de tu seguridad.
Siempre tan atento y considerado, sin dejar ningún detalle al azar.
Colgué, guardé el móvil en el bolso junto con labial y polvos compactos, y salí tras asegurarme
que
todo estaba en orden.
Durante el trayecto me sentía emocionada, nerviosa y expectante.
Ya ni recordaba mis preocupaciones anteriores.
Ya no me importaba el motivo por el que los Montero se acercaban a mí.
Solo pensaba en la experiencia, en conocer ese mundo, en ver a Lucas.
Y quizás hasta conseguir algunos clientes VIP.
Una hora después, el Pagani llegó a casa de los Montero.
-Señorita Navarro, el señor Lucas está en la entrada -dijo el chófer.
Sí, lo vi desde lejos.
Con su traje azul oscuro y pañuelo en el bolsillo, alto y elegante, sus rasgos perfectos y ese aire distinguido.
Parecía un príncipe de cuento.
کر
Pedro me abrió la puerta y bajé con mi bolso. Al ver a Lucas acercarse, sonreí: –Buenas noches.
-Hola -me miró con admiración. Estás muy guapa hoy, diferente a las demás.
-Gracias pensé que era simple cortesía.
Solo al entrar al salón entendí: todas las jóvenes llevaban vestidos de noche, luciendo figura,
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Capítulo 96
intentando destacar para llamar la atención de Lucas.
Solo yo iba con pantalones, completamente cubierta en el ambiente climatizado.
Por eso Lucas dijo que era diferente.
Entonces me di cuenta: el sesenta cumpleaños de Elena probablemente también era una ” ceremonia de selección de esposa” para Lucas.
Pero en ese momento no tenía ni idea.
Tras saludarnos, entramos juntos a casa de los Montero.
El estacionamiento estaba repleto, como una exhibición de coches de lujo.
Mi mirada se detuvo en un coche.
Un Bentley, matrícula Leo7.
Una matrícula tan llamativa era inolvidable.
Recordé la discusión con Antonio frente al edificio de mi abuela…
Lucas notó mi inquietud: -¿Qué pasa?
Señalé débilmente el coche: -Ese Bentley….
-¿Qué pasa con el Bentley? -preguntó confundido y añadió. Es el coche de Leonardo, ¿hay algún problema?
Leonardo…
Caí en la cuenta: el dueño de Miranda Nation, el heredero de los Miranda, Leonardo.
que Mariano había dicho que Lucas asistió a la boda de Antonio con una invitación de
Recordé
Leonardo.
Lo que significaba que Leonardo había presenciado toda mi discusión con Antonio.
No sabía si había escuchado la conversación, si le había “preguntado” a Lucas al respecto.
Y si lo había hecho…
Mi mente daba vueltas, Dios mío… ¿qué iba a hacer?
-¿María? ¿María? -Lucas me llamó dos veces, preocupado-. ¿Qué pasa? ¿Conoces a Leonardo? ¿Te ha hecho algo?