Cicatrices de Novela 480

Cicatrices de Novela 480

Capítulo 480 

El denso silencio de la habitación parecía amplificar cada sollozo entrecortado de Rafael. Sus palabras, cargadas de angustia y desesperación, reverberaban en las paredes como el eco de un corazón rompiéndose en mil pedazos

-Pero tíono puedes hacerme esto-La voz de Rafael se desgarraba con cada sílaba, mientras sus ojos, enrojecidos por las lágrimas contenidas, suplicaban una explicación que pudiera aliviar su tormento

El semblante de Alejandro, que hasta entonces había mantenido una firmeza inquebrantable, se suavizó imperceptiblemente. Sus hombros se relajaron apenas un centímetro mientras exhalaba un suspiro casi inaudible, como si el peso de la situación finalmente hubiera encontrado una grieta en su coraza

-Fue un accidente, Rafael -pronunció con voz grave y mesurada-. Luz y yo bebimos más de la cuenta esa noche. Alguien alteró nuestras bebidas ylas cosas se salieron de control. Luz nunca te ha visto de la manera que deseas, y ahora está esperando mis hijos, gemelos. Los dos tenemos la edad apropiada para casarnos

Alejandro continuó, su voz adquiriendo un matiz más personal

-Quiero que entiendas algo: no me caso con Luz solo por lo que sucedió. La quiero de verdad -hizo una pausa significativa-. mejor que nadie sabes que no soy de meterme en asuntos ajenos

La revelación golpeó a Rafael como una bofetada. Todas las atenciones de su tío hacia Luz, que él había interpretado como simple amabilidad, cobraban ahora un nuevo significado. No era desinterés, sino un plan meticulosamente ejecutado

-Ademáste di suficiente tiempo

La implicación flotaba en el aire, pesada y dolorosa. Alejandro le había dado tiempo para conquistarme, para que yo pudiera desarrollar sentimientos por él. Pero nada había cambiado. Y ahora, con un embarazo de por medio, el destino parecía estar sellado con tinta indeleble

Rafael, sobrepasado por la impotencia y el dolor, se dio media vuelta y salió corriendo como un animal herido que busca refugio en la soledad

Mis labios se separaron para expresar preocupación, pero Alejandro se adelantó a mis palabras

-No te preocupes por él -murmuró con suavidad-. Pondré a alguien a vigilarlo. Estará bien

La sincera preocupación en su voz me tranquilizó. A pesar de todo, el cariño que Alejandro sentía por su sobrino era genuino

-Continuemos con la lista de invitados -sugirió, tomando mi mano con delicadeza para guiarme hacia el sofá

Asentí en silencio, agradecida por su capacidad de mantener la calma en cualquier 

Capítulo 480 

circunstancia. Era una cualidad que siempre había admirado en él: esa serenidad imperturbable que parecía emanar de su interior incluso en los momentos más tensos

-¿Invitamos a la familia Ayala? -preguntó de repente, sus ojos buscando los míos con intensidad

La pregunta me sumió en un profundo silencio. A pesar de haber enterrado mis sentimientos por Simón, su recuerdo aún provocaba una sutil punzada de melancolía en mi pecho. La ironía de la situación no me pasaba desapercibida: aquí estaba yo, planeando mi boda con otro hombre, contemplando invitar al que una vez pensé sería mi destino

La vida tiene formas curiosas de desviarse de nuestros planes“, pensé con cierta amargura

En el fondo de mi corazón, deseaba mantener a Simón lo más lejos posible de mi boda. Pero este matrimonio con Alejandro tenía un propósito adicional: necesitábamos dejar absolutamente claro ante la familia Ayala que el bebé que esperaba era de Alejandro. Excluirlos de la lista de invitados solo despertaría sospechas innecesarias. Además, su posición era demasiado relevante para los negocios de Alejandro en el país como para arriesgarse a un desaire

-Sí -respondí finalmente. Invítalos

La mirada de Alejandro se suavizó con entendimiento

-De acuerdo -respondió simplemente

En la penumbra de su habitación, Simón permanecía sentado en el suelo, con la espalda apoyada contra la cama. Su figura inmóvil se asemejaba a una marioneta abandonada, sus ojos perdidos en la vastedad de un abismo invisible. El deseo de ahogar su dolor en alcohol palpitaba en su interior, pero la razón se imponía: embriagarse revelaría su vulnerabilidad ante Héctor y entorpecería sus planes

El impulso de buscar consuelo en la nicotina también lo atormentaba, pero sabía que fumar solo prolongaría su agonía, manteniéndolo despierto y consciente de cada puñalada del dolor. Así que permaneció inmóvil, permitiendo que el sufrimiento lo atravesara como ondas expansivas, dejando que lo desgarrara desde dentro, que lo consumiera por completo

Un destello intermitente en la estantería frente a él captó su atención en medio de su tormento

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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