Cicatrices de Novela 510

Cicatrices de Novela 510

Capítulo 510 

La decisión de intercambiar a uno de los niños era inevitable, pero ¿cómo distinguir al que llevaba la marca del infortunio? Sin el sacerdote para guiarla, Jacinta solo contaba con su instinto maternal, ese susurro primitivo que a veces se confunde con el miedo

El nacimiento de su primogénito había sido un suspiro, suave como el roce de un pétalo. En cambio, el segundoLas contracciones se habían transformado en un tormento que desgarraba sus entrañas, un dolor que la había hecho rogar por la muerte. Las palabras del sacerdote resonaban en su mente como campanas de advertencia: el niño maldito vendría a cobrar deudas pendientes

La conclusión surgió clara como el agua: si el segundo hijo la había hecho sufrir tanto, incluso siendo su madre, ¿no era esa la señal que buscaba? Así que lo intercambió por una niña, y los años solo habían confirmado su elección

Observó a su primogénito, dispuesto a entregar su vida por un hermano que jamás conoció, y lo comparó con el ser calculador que tenía enfrente

-¿Quieres saber por qué te cambié por la hija de los Rivero? -pronunció cada palabra como quien escupe veneno-. Fue porque naciste marcado, con el alma teñida de oscuridad… 

*Al escuchar que su abandono se había basado en la profecía de un sacerdote y en el dolor del 

parto, Simón dejó escapar una risa amarga. Su vida entera se revelaba ante él como una grotesca comedia

-¿Mi mamá sabía que intercambiaste a su hijo? -preguntó, refiriéndose a Carmen Mirasol

-¡Por supuesto! Estudiamos juntas en el extranjero. Yo necesitaba una niña, y ella, para asegurar su posición, requería un varón. Lo planeamos todo -sus labios se curvaron en una mueca despectiva. ¿Por qué crees que nunca te quiso? Siempre usaba su mala salud como excusa para mantenerse lejos de ti

La verdad era que Jacinta había seguido de cerca los primeros años de Simón después del intercambio. Sabía que Carmen lo había rechazado desde el principio, dejándolo al cuidado del mayordomo apenas terminada la cuarentena. La esposa del sirviente se había convertido en su verdadera figura materna

Por eso se apegó tanto a la hija de un criado, pensó Jacinta con desprecio. Tanto que ahora ha perdido a su propia esposa

Era una de las tantas razones por las que nunca había aprobado a Simón. ¿Cómo podía un niño criado por sirvientes compararse con su tesoro, al que había educado con tanto esmero? Era impensable que tuviera el derecho de reemplazar a su amado hijo

Aunque Simón jamás había sentido apego filial por Jacinta, guardaba un profundo cariño por Carmen. La culpa lo había atormentado durante años, convencido de que el deterioro en la salud de Carmen después del parto había sido su responsabilidad. Cuando ella falleció, el dolor lo había consumido por dentro

10.55 

Capitulo 510 

Hubiera sido mejor no haber nacido, se había repetido infinitas veces

Ahora, frente a la verdad desnuda, comprendía que su existencia entera había sido una burla del destino. En este mundo, solo su esposa lo había amado verdaderamente. Y la había perdido para siempre

Simón, se repetía su nombre como un mantra vacío

-Simón -la voz de Jacinta destilaba ponzoña-, naciste con el alma retorcida. Si decido quitarte la vida, será para librar a la sociedad de un mal. Como bien dijiste, la vida te la di yo, y si quiero recuperarla, así será

19:55 

Cicatrices de Novela

Cicatrices de Novela

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
Cicatrices de Novela

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset