Capítulo 26
Lo siento, no quiero casarme contigo. Terminemos, ya no te amo.
En el sueño, Diana apartó su mano y se alejó cada vez más.
-¡Diana! ¡No! ¡No puedes hacer esto!
-Te trataré muy bien, sé que te gusta el refresco del este de la ciudad, puedo comprártelo todos los días. Joyas, propiedades, acciones, te daré todo lo que pueda, ¿te quedarías conmigo?
Nicolás suplicaba desesperado, pero la figura de Diana nung miró atrás, ni una sola vez.
Corrió detrás de ella con todas sus fuerzas, pero solo abrazo el aire.
Hasta los anillos de compromiso en su mano habían desaparecido.
Diana lo había rechazado, rechazó su amor, lo rechazó todo.
Diana… Diana…
Con los ojos cerrados, su rostro completamente pálido cubierto de sudor, sus labios sangrando de tanto mordérselos, repetía su nombre una y otra vez.
Tomás, con preocupación en sus ojos nublados, suspiró profundamente. Después de varios días de búsqueda, sus asistentes encontraron el nuevo contacto de Diana.
-Hola, señorita Montoya, soy Tomás, el abuelo de Nicolás. Nos conocimos en tu boda.
Diana, que acababa de atender a un cliente, quedó desconcertada por la llamada.
-Tomás, si es para convencerme de volver con Nicolás, no hay nada de qué hablar.
Llevaba un tiempo sin ser molestada por Nicolás y pensó que había renunciado a hacerlo. No esperaba que cambiara de estrategia y enviara a Tomás. Sonrió con ironía
-Señorita Montoya -la voz de Tomás sonaba muy inquieta-, sé que Nicolás te falló, pero está enfermo. No te pido que lo perdones, solo que vengas a verlo una vez, para que pueda cerrar este capítulo.
-Te prometo que no volverá a molestarte. Te lo pido como un viejo amigo.
Diana guardó silencio por un largo rato antes de responder firmemente:
-Lo siento mucho, ahora estoy bien y no pienso volver.
-Si regreso, ¿podría irme de nuevo? No lo sé. Los Paredes son poderosos y yo solo soy una persona común. Por favor les suplicó, déjenme en paz.
-Como se enamoró de Mariana, se enamorará de otras. No soy ni seré la única en su corazón, nadie lo será.
-Solo está obsesionado, le cuesta dejarme ir. Con el tiempo, me olvidará.
Ante tales palabras, Tomás no pudo insistir más.
Ya había intentado todo lo que estaba en sus manos. Nicolás había cometido sus errores y debía afrontar las
consecuencias.
-Si es así, no insistiré más. Si aún sientes algo por él, vena verlo. Si no, olvidemos esta llamada.
-Gracias, Tomás -respondió Diana agradecida.
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+25 BONUS
Capitulo 26
Después de colgar, Tomás le envió un video de Nicolás inconsciente.
Diana lo vio sorprendida. En solo meses se había convertido tan solo en una sombra de sí mismo.
Pero ya no era su problema en lo absoluto. Ya no sentía compasión, Todo su amor había quedado enterrado en su tierra natal.
No volvería. Nicolás tenía mucha gente que lo cuidara, incluyendo a Tomás. No necesitaba de su presencia. Mejor no causar más problemas.