Despertar del Olvido 290

Despertar del Olvido 290

Capítulo 290 

Anaís bajó las escaleras y justo se encontró con Sofía, quien se disponía a entrar al ascensor. Sofía estaba apurada por alcanzar a Efraín, su rostro reflejaba ansiedad, pero al ver a Anaís

esa ansiedad se transformó en ira

-¡Anaís! ¡Maldita desgraciada

Con furia, levantó la mano para abofetearla, pero Anaís rápidamente le agarró la muñeca. Las recepcionistas, al ver lo que sucedía, querían intervenir por miedo a que Anaís tuviera problemas con la distinguida huésped y el gerente del hotel las regañara. Sin embargo, antes de que pudieran acercarse, vieron cómo Anaís levantaba la mano y le daba una bofetada a Sofía

-¿Te atreves a ponerme una mano encima? -musitó Sofía mientras su cabeza giraba por el impacto y sus labios temblaban

-Mira, Sofía, no es la primera vez que te pongo en tu lugar. Ya hasta te mandé al hospital una vez. Si yo fuera , me quedaría tranquila -respondió Anaís con una risa desafiante mientras se cruzaba de brazos

Las recepcionistas se detuvieron en seco. Al principio estaban preocupadas por Anaís, pero al verla más desafiante que Sofía, y dado que parecía conocerla, se dieron cuenta de que la señorita se había topado con alguien que no le tenía miedo. Por alguna razón, eso les dio cierta satisfacción, deseando que Anaís le diera otra bofetada a Sofía

Anaís soltó la muñeca de Sofía y se hizo a un lado

-Siempre me criticaste llamándome perrito faldero, pero mírate, llevas años tras Efraín y parece que ni siquiera se da cuenta de lo que sientes. ¿Quieres que le ayude a entender la situación

El rostro de Sofía se puso pálido de inmediato, ya que Efraín solo la veía como una joven protegida. Si él se enteraba de sus verdaderos sentimientos, seguramente la evitaría

-¡Ni se te ocurra abrir la boca

-Puedo guardar silencio, pero más te vale que me trates con respeto de ahora en adelante -advirtió Anaís con semblante serio mientras se acercaba, lanzándole una mirada amenazante. Porque si no, quien sabe, se me podría escapar decirle al distinguido señor Lobos que su protegida anda con esos pensamientos tan inapropiados. Qué vergüenza, la verdad

-¡Anaís

Sofía temblaba de rabia, pero no tenía más opción. Anaís le hizo un gesto de despedida con la mano y se dirigió hacia el restaurante del hotel. Sofía mordía sus labios con fuerza, con ira y veneno en sus ojos

Esta maldita me las va a pagar. Esta vez, voy a hacer que Anaís nunca pueda regresar a San 

1/2 

17.06 

Capitulo 290 

Fernando del Sol.” 

Anaís, después de disfrutar de una buena comida, regresó a su habitación y encontró a Lucas ya esperándola

-Oiga, ¿no dijo que sabía dar masajes en las piernas

¿Significa eso que tendré que darle un masaje a Efraín?” 

-El presidente ha estado sentado todo el día en el auto y ahora le duelen las piernas. Además, su problema en las piernas fue por culpa suya

Cada vez que Lucas le recordaba esto, Anaís se quedaba sin palabras, porque efectivamente, la lesión de Efraín fue por su causa. Respiró hondo y se dirigió a la habitación de Efraín

Al abrir la puerta, Efraín acababa de salir de la ducha, vistiendo solo una bata holgada. Con el cabello mojado, se apoyó en el marco de la puerta del baño, levantó la vista hacia ella y se dirigió con dificultad hacia la cama. Anaís notó que la disposición de su habitación era diferente a la suya, claramente desinfectada y adaptada especialmente para él

Al ver lo difícil que le resultaba moverse, se apresuró a acercarse y lo ayudó a sostenerse

-¿Todavía no ha mejorado después de tanta rehabilitación

Le había prometido estar siempre disponible mientras él no se recuperara, pero últimamente había sido un poco distante con él. Al sostener su brazo, inevitablemente sus dedos rozaron su piel. La bata de Efraín dejaba ver gran parte de su pecho, y el cinturón apenas atado en su cintura parecía a punto de desatarse, con gotas de agua aún cayendo de su cabello, dándole un aire de belleza tras el baño

Anaís, arrodillada junto a la cama, comenzó a masajearle la pantorrilla, y justo cuando iba a decirle algo, una gota de agua de su cabello cayó accidentalmente en su ojo. Ella parpadeo y sus ojos se llenaron de lágrimas, intentando resistir el impulso de limpiarlos con la mano. -No te toques con la mano -le dijo Efraín mientras tomaba su muñeca suavemente

Ella parpadeó varias veces con fuerza hasta que la sensación incómoda comenzó a desaparecer

-Mejor sécate el cabello, o me vas a seguir mojando toda

Encontró una toalla limpia que Lucas había preparado en la maleta y se la ofreció. Pero él no la tomó. Anaís entonces notó que sus manos tenían varias cortaduras, como si hubiera roto algo. -¿Qué te pasó en las manos

-No es nada

-¿Cómo que no es nada? Estás sangrando. ¿Rompiste un vaso o qué? Deja llamo a Lucas para que te ayude

17:06

Despertar del Olvido

Despertar del Olvido

Score 9.9
Status: Ongoing Type:
Despertar del Olvido

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset