La Heredera 14

La Heredera 14

Capítulo 14 

No había forma de negarlo: los ancianos de la familia Bernard tenían su propia manera de mover los hilos del poder. A simple vista, Sebastián parecía tener el control total del Grupo Bernard, pero la realidad era otra. Aquellos viejos lobos de mar aún conservaban sus garras bien afiladas. ¿De qué otra manera se explicaba el repentino cambio de Sebastián después de su visita a la mansión familiar

Sebastián se pasó la mano por el cuello, incómodo

-No hay necesidad de que Iris se entere de esto

Isabel arqueó una ceja, una sonrisa sarcástica bailando en sus labios

-¿Ah, no

¿No hay necesidad de que se entere?El pensamiento resonó en su mente con amarga ironía

El timbre del celular cortó el aire tenso. Sebastián sacó el aparato de su bolsillo y, por un instante, su máscara de compostura vaciló. En la pantalla brillaba el nombre de Iris. Isabel alcanzó a verlo y su sonrisa se tornó más afilada

La mandíbula de Sebastián se tensó visiblemente

-La boda sigue en pie como estaba planeada. Sin cambios

Isabel lo observó con una mezcla de desprecio y algo cercano a la lástima

-Mejor contesta. No la hagas esperar

Había un dejo de compasión en su voz. Después de todo, el gran heredero de la familia más poderosa de Puerto San Rafael ni siquiera podía decidir sobre su propio matrimonio

El teléfono volvió a sonar con insistencia. Sebastián se puso de pie, la tensión evidente en cada línea de su cuerpo

-Tengo que tomar esta llamada

Se dirigió al balcón, buscando privacidad. Isabel notó el cambio: horas antes había entrado como un toro en una cristalería, y ahora al menos tenía la decencia de darle su espacio. El poder de los ancianos Bernard era innegable

Desde donde estaba, Isabel podía ver cómo la expresión de Sebastián se oscurecía con cada palabra que escuchaba al otro lado de la línea. Cuando regresó, su rostro era una máscara de preocupación y urgencia

Isabel ladeó la cabeza, estudiándolo

-¿Qué pasó? ¿Le dio otro de sus ataques

El sarcasmo en su voz era cortante como un bisturí. Ya conocía demasiado bien los trucos de 

Capítulo 14 

manipulación de Iris

La expresión de Sebastián se endureció ante la burla hacia Iris, pero se contuvo de responder

-Hay un banquete mañana. Necesito que me acompañes -Su tono intentaba ser autoritario pero había un matiz de súplica mal disimulada-. Te enviaré el vestido por la mañana

Era obvio lo que pretendía: desmentir públicamente el anuncio de la ruptura del compromiso

Isabel lo observó en silencio, sus ojos brillando con una mezcla de diversión y desprecio. Incapaz de sostener esa mirada acusadora, Sebastián se acercó y la sujetó por los hombros

-Lo de esta mañanafue un error. No lo pensé bien -Su voz intentaba ser conciliadora-. La boda sigue en pie para la próxima semana

Si los ancianos no hubieran intervenido, probablemente habría dejado pasar más días antes de ceder. Estaba seguro de que Isabel estaría satisfecha con esta concesión

Se equivocaba

Isabel se sacudió sus manos como si fueran algo sucio

-¿Qué crees que soy? ¿Tu mascota? ¿Piensas que puedes disponer de cuando se te antoje? Su voz vibraba de indignación

-Esta mañana pospones la boda por Iris, y ahora la adelantas por los ancianos Bernard. ¿El prestigio de tu familia es lo único que importa? ¿Y mi dignidad qué

Isabel sabía perfectamente lo que estaba pasando. El anuncio de la ruptura había manchado la reputación de ambas familias, y los ancianos Bernard seguramente culpaban a Iris. Era la única explicación para el repentino cambio de Sebastián

La fachada de compostura de Sebastián finalmente se agrietó

-¿Entonces qué quieres

Isabel soltó una risa seca

-Con lo capaz que eres, ¿por qué no te casas con Iris de una vez? Por no hay problema

-¡Tú! La furia encendió el rostro de Sebastián

Viendo que era inútil razonar con ella, dio media vuelta dirigiéndose a la puerta

-Quiero ver hasta dónde llegas con esta actitud

Estaba seguro de que Patricio ya estaría al tanto de la posición de la familia Bernard. Isabel podía hacerse la difícil con él, pero dudaba que mantuviera esa postura frente a los Galindo

Cuando la puerta se cerró tras él, Isabel arrugó la nariz con disgusto y sacó un ambientador. El aroma artificial intentó vanamente cubrir la estela de su colonia cara, tan pretenciosa como él 

mismo

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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