La Heredera 250

La Heredera 250

Capítulo 250 

Isabel sentía que el mundo se le venía encima. Sus manos temblaban mientras sostenía el teléfono, intentando mantener la voz firme

-No te preocupes -se apresuró a mentir-, Ya encontré medicina y se la di

La incredulidad en la voz de Mathieu fue inmediata

-¿Medicina? ¿De dónde la sacaste

Isabel se mordió el labio inferior, un gesto nervioso que traicionaba su aparente calma. ¿Cómo alguien podría conseguir ese tipo de medicina así nada más?, pensó mientras improvisaba 

una respuesta

-Puesestaba en el botiquín

Las palabras sonaron huecas incluso para ella misma. ¿En serio, Isabel? ¿Quién guarda ese tipo de medicamentos en un botiquín? Y menos aquí, en medio de la Sierra de los Géisers, se 

recriminó mentalmente

-¿En el botiquín? -la duda en la voz de Mathieu era palpable

Isabel irguió la espalda, forzándose a sonar más segura

-Sí, ahí estaba

Su voz salió tan convincente que por un momento casi se engañó a misma. Casi

-Déjame pasar primero -insistió Mathieu-. Quiero verlo por mismo, no vayas a hacer una 

tontería

El estómago de Isabel dio un vuelco. Como si no hubiera hecho ya suficientes tonterías, pensó mientras sentía que el pánico comenzaba a trepar por su garganta

-Espérame un momento, ya voy

Tras colgar, Isabel se giró hacia el espejo. La imagen que le devolvió la mirada era la de una mujer al borde de la histeria. Se dio una bofetada, el sonido seco resonando en el baño

-¡Ay, por todos mis ancestros! -susurró entre dientes-. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer

Los recuerdos de la noche anterior la asaltaron sin piedad. No, esto no puede estar pasando, pensó mientras el horror de la situación la golpeaba con toda su fuerza. ¿Esto cuenta como… aprovecharme de alguien? Después de todo, Esteban estaba inconsciente” 

El aturdimiento la envolvía como una neblina espesa mientras se asomaba sigilosamente por la puerta del baño. Sus ojos se posaron en la figura inmóvil de Esteban sobre la cama, evidentemente agotado

Bueno, al menos dos horas de sueño profundo, ¿no?, pensó con una mezcla de culpa y preocupación. Las piernas le temblaban, adoloridas, recordándole vívidamente los eventos de 

19:29 

Capitulo 250 

la noche anterior

Lo que necesitaba ahora, más que nada, era un doctor. Aunque sabía que Esteban probablemente no despertaría pronto, se vistió con movimientos calculados y silenciosos. Se tomó su tiempo para arreglar también a Esteban, ocultando la bufanda gris en el baño y poniendo orden en la habitación

Al abrir la puerta principal, se encontró con Mathieu frotándose las manos para combatir el frío. Era evidente que llevaba un buen rato esperando. Sus ojos recorrieron el atuendo de Isabel: la pijama que la cubría por completo y la bufanda esponjosa alrededor de su cuello

Mathieu frunció el ceño

-¿Y ese atuendo

Isabel alzó la barbilla, desafiante

-¿Qué tiene? Tengo frío

La mirada escéptica de Mathieu hablaba por sola. ¿Quién necesitaba abrigarse tanto para dormir

-¿Dónde está tu hermano? -preguntó, yendo directo al grano

-En mi habitación

La mirada de Mathieu se agitó visiblemente, cargada de sospechas apenas contenidas. Isabel sintió que el peso de esa mirada la aplastaba

-Es quecomenzó a explicar, las palabras tropezando unas con otras-. Entró así nada más, y estaba tan borracho que se desmayó. No pude moverlo

Ni ella misma se creía esa historia, pero tenía que intentarlo. Mathieu guardó silencio, sus ojos clavados en ella como dos taladros. Dio un paso al frente y extendió la mano hacia su bufanda. Isabel retrocedió instintivamente, sus dedos aferrándose a la tela como si fuera un salvavidas

-¿Qué haces

El pánico comenzó a crecer en su pecho. Si Mathieu sospecha algo¿qué pasará cuando Esteban despierte?” 

-¿Qué medicina le diste exactamente? -insistió Mathieu-. Sabes lo que significa esto, ¿verdad

-Ya te dije -respondió Isabel, luchando por mantener firme su voz-. Encontré la medicina y se la di

-Déjame ver tu cuello

El corazón de Isabel dio un vuelco

-Tú… 

2/3 

-Vamos, déjame ver

Isabel guardó silencio, su mente trabajando a toda velocidad. ¿Así se siente tener un ataque al corazón?, pensó mientras el miedo le atenazaba el pecho. Con estos sustos, seguro que lo averiguo pronto.” 

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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