La Heredera 487

La Heredera 487

Capítulo 487 

El aroma a pasta recién cocida inundaba la cocina del apartamento parisino, pero no era el aroma prometedor que Paulina había esperado conseguir. Sus manos inquietas jugueteaban con el borde del delantal mientras contemplaba, con una mezcla de horror y fascinación, la masa deforme que burbujeaba en la olla. La pasta, que debería haber sido el plato estrella del almuerzo, se había convertido en su peor pesadilla culinaria

A través de la puerta de la cocina, podía ver a Carlos sentado en la sala, ajeno al desastre que se desarrollaba a solo unos metros de distancia. Una hora y media había transcurrido desde 

que mencionaron la palabra almuerzo, y en ese tiempo, Paulina ya había cometido no uno, sino dos intentos fallidos. El primero había terminado discretamente en la basura, y ahoraahora enfrentaba un segundo fracaso que amenazaba con ser aún más espectacular que el 

primero

¿En qué me equivoqué?, se preguntaba mientras observaba lo que debería haber sido una porción perfecta de pasta. La pasta se había fusionado en una masa compacta que más parecía cemento fresco que comida. Lo más frustrante era que había seguido la receta al pie de la letra, la misma que había usado exitosamente cuando cocinaba para Isa

-¿Ya está listo? -la voz de Carlos resonó desde la sala, justo después de colgar su teléfono

-Sí, ya está respondió Paulina, su voz traicionando una falsa seguridad

No había más remedio que servir lo que tenía. El tiempo se había agotado y, aunque no estaba segura si Carlos tenía hambre, ella se moría de inanición. Con cautela, probó un bocado de su creación y tuvo que contener una mueca. No solo la textura era un desastre, sino que el sabor¿Había echado la sal dos veces? La respuesta era un rotundo y salado

-Si ya está, vamos a comeranunció Carlos, dejando su celular sobre la mesita de la sala y dirigiéndose al comedor

Dios mío, ¿qué voy a hacer?“, pensó Paulina mientras observaba a Carlos tomar asiento. Sus manos temblaban ligeramente mientras servía las porciones. Había calculado mal las cantidades: dos platos servidos y aún quedaba suficiente para alimentar a tres personas más

Con movimientos mecánicos, colocó un plato frente a Carlos y otro en su lugar. El silencio en el comedor era tan denso que podía escuchar el tictac del reloj de pared. Carlos no había tocado su comida, y ella no se atrevía a mirarlo directamente

Reuniendo todo su valor, Paulina tomó un bocado. El sabor era tan intenso que tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no escupirlo

-Está delicioso -mintió, esbozando una sonrisa que no llegaba a sus ojos

Carlos alternó su mirada entre el plato y ella. Sus ojos oscuros, impenetrables como siempre, no revelaban emoción alguna

-¿Delicioso? -cuestionó con un tono que hizo que Paulina se encogiera internamente

Capitulo 487 

-Sí, está ricoaunque no se ve muy bien -admitió, subestimando monumentalmente el desastre culinario que tenía frente a ella

-Si no te gusta cómo se ve, ¿quieres que te prepare algo más? -sugirió, esperando secretamente que Carlos aceptara la oferta

Una risa suave escapó de los labios de Carlos

-Tu talento culinario… 

-Sí, no es muy bueno -se apresuró a admitir Paulina, sintiendo que el estómago se le retorcía de nervios

En ese momento, Eric apareció en el comedor, acompañado por Hugo y Julien. Los tres se habían ocupado de los asuntos que Carlos les había encomendado. Eric se detuvo en seco al ver el contenido del plato frente a su jefe, y por un momento, su expresión profesional se quebró en una de genuina sorpresa

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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