La Heredera 532

La Heredera 532

Capítulo 532 

Isabel deslizaba su mano con ternura por la espalda de Paulina, un gesto delicado que buscaba apaciguar los temblores que aún la estremecían. El roce de sus dedos era un murmullo de consuelo en medio de la tormenta que las rodeaba

-Tranquila, todo va a estar bien -susurró con una calma que parecía tejida con hilos de acero. Pero en el fondo, la verdad resonaba con claridad en su pecho: si Carlos no cedía y le impedía llevarse a Paulina, ella no daría un solo paso fuera de esa casa. Su voluntad era un ancla, firme e inamovible

En el piso de arriba 

La noticia de que Isabel se había plantado en su decisión de quedarse por Paulina llegó a Carlos como un viento helado que oscureció aún más el gesto de su rostro. Sus ojos se entrecerraron, destilando una frialdad que podía sentirse en el aire, y con voz cortante ordenó

-Llama al señor Allende. Que venga él mismo a llevársela

Eric, al captar la instrucción, arqueó las cejas en un reflejo de sorpresa

-Si el señor aparece en personaseguro se lleva a tu mujer

Carlos se quedó petrificado por un instante. Las palabras de Eric, tan simples y directas, lo golpearon como un eco inesperado. Tu mujer. Esa frase lo dejó rígido, con el aliento suspendido en la garganta. Clavó una mirada afilada en Eric, aunque, curiosamente, el filo habitual de su enojo parecía haberse suavizado, como si dudara en cortarlo del todo

Eric frunció el ceño, desconcertado por la reacción

-¿Qqué pasa? ¿Dije algo fuera de lugar

Si Esteban Allende llegaba por su princesa, Paulina no se quedaría atrás. Durante años, él la había mimado hasta el exceso, concediéndole cada capricho. Si ella quisiera estrellas, él encontraría la manera de arrancarlas del cielo. ¿Cómo iba a negarle algo tan sencillo como llevarse a una amiga

Carlos frunció el ceño, aún atrapado en sus pensamientos

-¿Mi mujer? -repitió, como si probara el peso de las palabras

Eric parpadeó, inseguro

-Eh¿no lo es? 

Compartían un hogar, sin sirvientes ni intermediarios, solo ellos dos habitando el mismo espacio. Si eso no significaba algo, entonces ¿qué lo hacía? Eric temió haber cruzado una línea, pero Carlos no lo corrigió. Se limitó a rascarse la cabeza, atrapado en un torbellino de 

13 

10.55 

dudas

-Entonces¿le llamo al señor? -preguntó, tanteando el terreno

No entendía del todo qué pasaba por la mente de Carlos, pero lo lógico era avisar a Esteban para que resolviera el asunto. Si no, la princesa se aferraría a su terquedad, y los problemas solo crecerían

Carlos asintió con un gesto seco

-Hazlo

Eric titubeó un segundo más

-¿Quiere que venga por unao por las dos

La mirada que Carlos le lanzó destilaba un desprecio casi palpable

-¿Para llevarse a una sola hace falta que venga en persona

Eric abrió la boca, pero las palabras tardaron en llegar

-Ohclaro, solo a una

Aquello dejaba claro que Carlos no estaba dispuesto a soltar a Isabel. Si lo estuviera, no movería un dedo para que Esteban se involucrara

En la planta baja 

El teléfono vibró en la mano de Isabel, y al contestar, la voz de Esteban llegó como un bálsamo

serena y cálida, como siempre

-¿Ya tienes a Paulina

Por su tono, era evidente que aún no sospechaba el caos que se había desatado. Isabel dejó escapar un suspiro teñido de cansancio

-La vi, pero no me dejaron llevármela

Un silencio breve cruzó la línea antes de que la voz de Esteban regresara, ahora con un filo más 

grave

-¿Qué pasó

Había captado el trasfondo en un instante. Isabel bufó, dejando que la irritación se colara en su 

VOZ

-Dicen que Pauli está metida en algo con Lago Negro y que no puedo sacarla de aquí

Hizo una pausa, y luego su tono se endureció con una determinación que no admitía réplica

-Te digo algo, Esteban: si no me dejan llevarme a Pauli, yo tampoco me muevo. Me quedo aquí hasta que aflojen

19:56 

Capítulo 532 

Al otro lado, el silencio se tornó más denso, casi tangible. Paulina, que escuchaba a su lado, sintió una chispa de emoción encenderse en su pecho. Isa era increíblesiempre había sido su escudo en Puerto San Rafael, y ahora lo seguía siendo

Isabel cruzó los brazos, su postura un reflejo de su resolución

-Si Pauli no se va, yo tampoco

No había espacio para la vacilación en sus palabras. En su mente, destellaron recuerdos de Paulina a su lado, enfrentando juntos a los Galindo y a Sebastián Bernard en Puerto San Rafael. Incluso cuando intentaron aplastar su estudio, Paulina, ignorante del poder de Esteban, había creído que Isabel estaba sola y desprotegida. Hasta había suplicado a su madre, Alicia Torres, que interviniera

Esteban, percibiendo la pasión en la voz de Isabel, respondió con una suavidad que escondía su propia fuerza

-Ya voy, espérame

3/3 

La Heredera

La Heredera

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
La Heredera

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset