Capítulo 568
Isabel sintió un leve tic en la comisura de sus labios mientras procesaba toda la información. La revelación sobre Yeray alteraba por completo la narrativa que había construido durante años.
-Entonces, ¿todo esto ha sido solo un malentendido entre nosotros y Yeray?
-Exactamente -insistió Vanesa con determinación.
Isabel guardó silencio, absorbiendo el peso de aquella verdad. Tantos acontecimientos en estos años, y aquella situación había sido verdaderamente caótica. El contexto completo cambiaba drásticamente su perspectiva, pero aún así, la amargura persistía en su interior.
-¿Y no podría haberse explicado mejor? -cuestionó finalmente, sintiendo cómo la indignación ascendía por su garganta-. Después de eso, ni siquiera me dejaba contactar a mi hermano.
“Al principio, cuando me alejé de París, todavía mantuve algo de contacto con él… ¿por qué no aprovechó para aclararlo todo?”
-Si te comunicabas con Esteban, él habría salido a buscarte de inmediato sin poder concentrarse en resolver los problemas que enfrentábamos -explicó Vanesa con tono
conciliador.
Isabel abrió los ojos con sorpresa. ¿Podía ser cierto? A pesar de todo, la desconfianza seguía arraigada profundamente. Para ella, Yeray representaba alguien poco fiable, una persona de corazón sombrío y malas intenciones.
-Mientras mi hermano solucionaba esos problemas, también le exigía explicaciones a Yeray -comentó Vanesa, como quien comparte una pieza crucial del rompecabezas.
“¿En serio? Esto cambia todo…” Isabel no sabía hasta qué punto Esteban había resuelto aquellos conflictos, pero entre él y Yeray definitivamente existió un grave enfrentamiento. Como mencionaba Vanesa, Yeray había estado huyendo por todos lados.
-¿Y no encontró un momento para aclararlo? -Isabel sentía que la frustración estaba a punto de hacerla explotar.
-En ese momento también había complicaciones con la familia Méndez… ay, ha pasado tanto tiempo que cuesta trabajo explicarlo todo -suspiró Vanesa con evidente cansancio.
“¡Justamente! Es imposible de explicar…” El golpe que la familia Méndez asestó a Yeray en aquel entonces había sido devastador, eso Isabel lo sabía perfectamente.
-¿Y ahora qué piensa mi hermano sobre Yeray?
Si Esteban ya había creído su versión, entonces todo esto realmente fue un malentendido durante estos años. La rabia invadió a Isabel. ¿Acaso ese desgraciado de Yeray no tenía lengua? Un simple malentendido la obligó a abandonar la familia Allende durante tanto tiempo. Si nunca hubiera dejado París, jamás habría conocido a ese grupo problemático de los Galindo. Cada recuerdo relacionado con esa familia le provocaba una profunda frustración.
1/2
16.50
-Mi hermano quiere que me case con él -soltó Vanesa abruptamente.
Isabel se quedó paralizada, completamente confundida por ese giro inesperado. ¿Qué relación tenía esto con lo anterior? Según lo que conocía de Vanesa y Yeray, no existía ningún vínculo entre ellos. ¿Y ahora Esteban pretendía que se casaran?
-¿Cómo llegamos a eso? -preguntó Isabel, totalmente desconcertada.
Si el malentendido quedaba aclarado, perfecto, pero ¿por qué entonces forzar un matrimonio entre Vanesa y Yeray? Independientemente de cualquier confusión anterior, para Isabel, Yeray ya no era el mismo de antes. Después de todos estos años y problemas, su temperamento había empeorado notablemente, incluso presentaba indicios de tendencia a la violencia.
-Es simplemente porque él es una buena persona -explicó Vanesa con naturalidad.
“¿Otra vez con eso?” Isabel estaba completamente aturdida. ¿Cuántas veces más iban a presentar a Yeray con la etiqueta de “buena persona“? ¿De verdad Yeray era mejor opción que Dan Ward ahora?
-¿Y tú aceptarías casarte con él?
De pronto Yeray deseaba casarse con Vanesa y Esteban no se oponía. Todo esto resultaba extrañamente sospechoso. Para Isabel, claramente la situación era más compleja de lo que aparentaba.
-¿Casarme? No importa si es buena persona, jamás me casaría con él -respondió Vanesa tajantemente.
“¿Eh? Eso es lo que intento decir…” No podían obligar a Vanesa a casarse con Yeray solamente porque fuera considerado una buena persona. Nada de esto tenía sentido lógico, algo raro ocurría tras bambalinas.
-No voy a seguir dándote explicaciones. Voy a buscar a Dan y recuperar lo que me pertenece -explotó Vanesa repentinamente.
“¿Están bromeando? ¿Casarse con Yeray por culpa? ¡Ni en sueños! Vanesa jamás sería ese tipo de persona.”
-¿Qué dices?
-Voy a recuperar lo que es mío -insistió Vanesa con determinación férrea.
“¿Se referirá al documento que perdió Yeray?”
-¿De qué sirve recuperar ese documento ahora? Lo que tenía que filtrarse seguramente ya se filtró por completo.