La Heredera 585

La Heredera 585

Capítulo 585 

Al escuchar que Yeray era el responsable, Isabel se encendió de furia. Se aferró al brazo de Vanesa con genuina preocupación, intentando consolarla como una niña pequeña buscando mimar a su hermana mayor

-¡Hermana, ya no te metas en más peleas! ¡Mira cómo te dejaron

-¡Ay, ya suéltame! -protestó Vanesa con evidente molestia

-¿Eh? -Isabel la miró confundida

-¡Aaay, qué dolor! -gimió Vanesa, su rostro contrayéndose

-¡¿Qué te pasa?! -Isabel, alarmada, soltó a Vanesa de inmediato y retrocedió asustada, examinándola de pies a cabeza con ojos inquietos. ¿Dónde te duele

El grito había sido tan desgarrador que Isabel supuso lo peor. Su mirada se transformó en pura angustia mientras buscaba la fuente del dolor en su hermana

Vanesa hizo una mueca, sujetándose el brazo con fuerza, pero el contacto pareció intensificar su sufrimiento hasta un punto insoportable

-¡No puedo más, me duele horrible

-¿De verdad estás lastimada? Déjame ver -Isabel se acercó nuevamente, ahora más 

cautelosa

-No me toques, por favor. En serio me duele muchísimo

El rostro de Vanesa reflejaba un sufrimiento innegable. Isabel la observaba con creciente ansiedad, impotente ante el dolor de su hermana

Cuando la señora Blanchet entró a la sala, encontró a Isabel intentando desvestir a Vanesa con extremo cuidado mientras ésta jadeaba por el dolor, su rostro completamente desfigurado por 

el sufrimiento

-¿Qué está pasando aquí? -preguntó con severidad la señora Blanchet, un rastro de enojo 

marcando su ceño fruncido

A pesar de su posición como cabeza de familia, en el fondo no era más que una madre preocupada por sus hijos rebeldes. Cada vez que Vanesa salía a pelear, la señora Blanchet hervía de rabia, aunque sabía que no podía controlar la situación

-Mamá, mi hermana está herida -explicó Isabel al notar la presencia materna

Vanesa, repentinamente, rompió en llanto

-Mamá, me golpearon. 

Aquella mujer que siempre se había mostrado ruda llamó a su madre con un tono tan dulce y vulnerable que la señora Blanchet se estremeció, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda

1/3 

18:46 

-Ay, por favor, ya cállate

La verdad era que estaba acostumbrada al temperamento combativo de su hija, y este cambio repentino la descolocó por completo

Vanesa, con lágrimas brillando en sus ojos, resopló

-¿No es lo mismo que hace Isa cuando quiere tu atención? 

Cada vez que Isabel actuaba así, su madre se derretía de cariño

Isabel solo pudo observar la escena en silencio, sin saber qué decir

La señora Blanchet se llevó la mano a la frente, exasperada

-¿Cómo va a ser lo mismo? Mírate al espejo, ¿no ves lo oscura que está tu cara? 

Vanesa, al igual que Céline Lambert, era una belleza de piel oscura. Aunque su situación era ligeramente mejor que la de Céline, quien pasaba mucho tiempo bajo el sol, lo que había oscurecido notablemente su tez. Vanesa, por su parte, se había enamorado en su juventud y había comenzado a cuidarse un poco más, logrando aclarar su piel en los últimos años. Pero sus esfuerzos no rendían los frutos esperadosDespués de tanta exposición al sol durante su vida, ¿cuánto podría realmente blanquearse su piel, por más tratamientos que usara

Vanesa hizo un mohín con los labios

-Ya, está bien, soy oscura. Oye Isa, ¿qué crema blanqueadora usas

-¿Eh? No uso ninguna -respondió Isabel con naturalidad

-¡¿Quéeee?! -Vanesa no podía creerlo

Parecía que la chica realmente no usaba productos para el cuidado de la piel. Originalmente, Vanesa pensaba que si Isabel usaba algún producto efectivo, ella también podría probarlo para aclarar su tono. Pero reflexionando un poco más, se dio cuenta de que ya no necesitaba emblanquecer su piel. Al fin y al cabo, ya no le importaba el amor, así que ¿qué más daba el color de su piel

La señora Blanchet se aproximó con genuina preocupación

-A ver, déjame revisar. ¿Dónde te duele? ¿Quién te hizo esto? 

Después de todo, era su hija, y no importaba el color de su piel; si alguien se había atrevido a lastimarla, eso no podía quedar impune

Vanesa se quitó la ropa para mostrarle las heridas a su madre. El proceso fue visiblemente doloroso, y sus gestos lo evidenciaban sin lugar a dudas. En su omóplato se extendía un enorme moretón, y su cuello también mostraba marcas de violencia. Su cabello estaba completamente enmarañado

La señora Blanchet, furiosa, respiró con dificultad, incapaz de mantener la compostura

-Esto es… 

2/3 

19-16 

Capitulo 585 

-Dime ya, ¿quién te golpeó así

La ira emanaba de la señora Blanchet como calor de una hoguera

-Fue Yeray quien me hizo esto -confesó Vanesa

-Qué desgracia –dijo la señora Blanchet

En cuanto a Yeray, ahora realmente no sabía qué decir. Ese muchacho tenía serios problemas para expresarse, y en su momento no había aclarado las cosas a tiempo, provocando todo este desastre

-Por favor, Yeray, ya no te metas en más problemas con él

18:46 

La Heredera

La Heredera

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
La Heredera

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset