La Heredera 79

La Heredera 79

Capítulo 79 

Carmen apretó los labios hasta formar una fina línea, sus ojos fijos en algún punto distante a través de la ventana del hospital

-Tienes razón -su voz sonaba tensa, controlada-. No podemos dejar que ande con esa clase desocios

El desprecio en su voz era evidente. Si Isabel quería cortar lazos, que así fuera, pero la familia Galindo no podía permitirse ese tipo de escándalo. No después de haberla reconocido públicamente hace dos años

Sus dedos se entrelazaron con los de Iris en un gesto protector

-Entonces, mi amor, ¿podrías hablar con Sebas

Iris bajó la mirada, jugando el papel de hija perfecta a la perfección

-Claro que , mamá

Carmen se inclinó hacia adelante, su voz apenas un susurro

-Si es posible, que termine todas las colaboraciones. Que cierre ese estudio de una vez por todas

Un músculo se tensó en su mandíbula. Ese estudio era como una bomba de tiempo. Primero se atrevía a desafiarla con el dinero que generaba, ¿y mañana qué? ¿Qué otras vergüenzas podría traer a la familia

Una chispa de satisfacción brilló en los ojos de Iris, aunque su rostro mantuvo la expresión de preocupación

-Pero mamá-su voz sonaba dulcemente insegura mientras jugueteaba con un mechón de su cabello-. ¿No crees que podría armar un escándalo

Carmen soltó una risa amarga

-¿Más escándalos? Que haga lo que quiera. ¿O qué, no ha hecho ya suficientes? -Sacudió la cabeza con fastidio-. Sin ese estudio, quiero ver con qué hace sus berrinches

Es mejor terminar con esto de una vez, pensó Carmen, su determinación fortaleciéndose con cada segundo

-Prefiero eso a que termine arrastrando el nombre de los Galindo por el fango

-Tienes toda la razón, mamá

Iris asintió suavemente, la imagen perfecta de la comprensión y el apoyo

-Voy a hablar con Sebas en cuanto lo vea

Carmen sintió que la tensión en sus hombros disminuía ligeramente. Al menos Iris siempre estaba de su lado. Las palabras crueles de Isabel resonaban aún en su mente: quemarse 

Capitulo 

hasta quedar en cenizas“. El solo recuerdo hizo que apretara la mano de Iris con más fuerza

-Ay, mi vida -suspiró profundamente-. Tener una hija tan rebelde no deja vivir en paz. Si al menos fuera la mitad de considerada que …. 

La ironía de la situación no se le escapaba: la hija desobediente que la hacía rabiar, y la obediente que ahora yacía enferma, ambas causándole preocupación por razones tan distintas

-Me contaron que Sebas está tratando de comprar la propiedad en Bahía del Oro para tu recuperación -una sonrisa triste cruzó su rostro-. Él siempre ha sido tan bueno contigo. Pero 

esa familia Bernard… 

Su voz se apagó, la amargura evidente en cada sílaba. La familia Bernard había sido demasiado cruel, separando a dos personas que se amaban. Si Iris y Sebastián hubieran podido estar juntos desde el principio, nada de esto estaría pasando. Pero no, su hija biológica fue rechazada por los Bernard, y ahora su hija adoptiva tampoco era del agrado de esa familia

Todo por culpa de Isabel, pensó con amargura. Esa ingrata. Y ahora los Bernard estaban presionando a su empresa, todo gracias a ella

Iris bajó la mirada, sus pestañas proyectando sombras sobre sus mejillas pálidas

-Mamá, con mi salud así y que Sebas siga cuidándomeya es más que suficiente

-Has sufrido tanto, mi niña -Carmen sacudió la cabeza-. Si no hubiéramos buscado a Isabel en ese momento, la familia Bernard nunca habría sabido que eras adoptada. y Sebastián ya estarían casados

-No digas eso -Iris sonrió débilmente. Era natural que buscaran a su hija biológica

Cada palabra de Iris destilaba sensatez y madurez, haciendo que el corazón de Carmen se hinchara de orgullo y dolor a partes iguales. Si Isabel tuviera aunque fuera la mitad de la sensatez de Iris… 

-Eres la única que entiende, mi amor

La llegada de Sebastián interrumpió el momento. Traía una bolsa con comidas especiales para iris. Carmen, notando la intimidad del momento, se excusó discretamente

Al menos todavía está Sebastián, pensó mientras salía. Aunque la familia Bernard mirara mal a Iris, tendrían que pensárselo dos veces antes de enemistarse con él si querían causar problemas a los Galindo

En la habitación, Iris se quedó a solas con Sebastián. Sus ojos se abrieron con horror al notar el yeso en su muñeca izquierda

-¡Sebas! ¿Qué te pasó en la mano

La expresión de Sebastián se oscureció como una tormenta. El corazón de Iris comenzó a latin con fuerza, una mezcla de rabia y posesividad corriendo por sus venas. Quería encontrar al responsable, destruirlo, hacerlo pedazos por atreverse a lastimar a Sebastián

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Capítulo 79 

La máscara de fragilidad se agrietó por un momento, dejando entrever la verdadera naturaleza que se ocultaba debajo

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Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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