Capítulo 288
-¿Te quedaste muda? Pues te haré gritar -le dijo Tristán con una sonrisa.
Dafne, temblando de nervios, apenas pudo murmurar-: No… no…
-¿No? -La sonrisa de Tristán tenía un tono siniestro, que helaba la sangre-. Ya es demasiado
tarde.
-Le dije a Agustín que viniera solo para intercambiarlo por ti, pero no le prometí que no le haría nada.
Tristán se detuvo frente a Dafne, mirándola desde arriba con una arrogancia desmedida, como si mirara a una hormiga.
-Eres atractiva, pero es una lástima que seas un juguete roto por Agustín. No me gustan las cosas usadas por otros -Tristán la humilló sin piedad.
Dafne bajó la mirada, ocultando el odio y la ira en sus ojos.
-Supongo que mis compañeros podrán disfrutar de ti entonces -rio Tristán.
En ese momento, sus hombres se llenaron de júbilo, sus rostros brillaban de emoción y apenas podían contenerse.
La belleza de Dafne ya les había despertado interés antes, pero no se atrevían a mostrarlo. Ahora, con el permiso de su líder, la miraban con ojos llenos de un deseo descarado.
Mauro estaba a un lado, con la cabeza gacha, sin mirar a Dafne. No le interesaban estas situaciones.
Sin embargo, al pensar en lo que ella estaba a punto de enfrentar, un destello de simpatía cruzó fugazmente por los ojos de Mauro.
Tristán siempre había sido conocido por tratar bien a sus amantes. Sin embargo, con Dafne, como era la mujer de Agustín, Tristán canalizó su odio hacia ella.
Mauro, que había estado al lado de Tristán por años, nunca lo había visto ser tan cruel con una mujer. Dejar que sus hombres la ultrajaran era algo que Mauro no esperaba.
-¡Tristán! -Dafne gritó su nombre con odio y furia justo después de que él sugiriera que sus hombres podían abusar de ella.
Dafne lo miró con un odio tal que parecía querer destrozarlo con la mirada.
-¡Vaya, ya no estás muda!
Tristán no se inmutó ante la ira de Dafne, incluso sonrió más todavía y le dijo: ¿Qué pasa? ¿No te gusta? ¿No te gusta que te manoseen tantos hombres?
-¡Cerdo! ¡Desgraciado! -le gritó Dafne con rabia contenida.
Cuanto más violenta era su reacción, mejor se sentía Tristán.
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Capitulo 288
-¿Qué esperan? ¡Diviértanse con ella! -Les ordenó Tristán a sus hombres.
El cuerpo de Mauro se tensó y levantó la mirada rápidamente.
Tristán notó este pequeño gesto.
-¿Qué pasa, también quieres divertirte? -le preguntó Tristán con una sonrisa irónica.
Antes de que Mauro pudiera responderle, Tristán añadió-: Esta mujer pronto quedará toda sucia. Después te conseguiré una que esté limpia.
Mauro bajó la mirada-: Tristán, no es lo que quiero decir.
Tristán se encogió de hombros, sin darle importancia, y le dijo con un tono de voz
despreocupado-: Entonces graba un video para Agustín. Me muero por ver su cara al ver a su mujer siendo ultrajada, ¡jajajajaja…!
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