Capítulo 298
-¡Oye, Baltasar, no te pases…! -exclamó Paula, tan furiosa que su pecho latía agitado, señalando a Baltasar con un dedo tembloroso-. ¡Has perdido el control! ¿Cómo te atreves a amenazar a Fati con matarla? ¿Acaso estás loco? ¿Crees que no llamaré a la policía para que te arresten de inmediato?
-¿Llamar a la policía? -Baltasar soltó una risa fría-. ¡Adelante! ¡Que investiguen bien qué pasó con el secuestro de Dafi!
-¡Te voy a denunciar a…! -el rostro de Paula se tornó pálido y su respiración se hizo difícil, como si fuera a quedarse sin aliento.
-¡Rápido! ¡Tráiganle la medicina a la señora! -le gritó Carlos a los sirvientes.
Uno de ellos corrió apresuradamente a buscar la medicina.
Mientras tanto, Agustín habló.
-Si la abuela quiere llamar a la policía, que lo haga. Yo también quiero saber quién filtró la información, y también voy a averiguar por qué Tristán conocía el paradero de Dafi y la verdadera razón de la cancelación del compromiso.
Agustín miró fríamente a Fátima-. Tú, quédate tranquila y espera a que llegue la policía.
Fátima estaba a punto de llorar, con sus grandes ojos llenos de lágrimas, luciendo muy dolida.
-Hermano, no puedo creer que no confíes en mí… Esto se trata de tu vida, ¿cómo podría yo divulgar algo a un extraño…?
-¡Baltasar, lárgate! ¡Fuera de aquí! ¡No te quiero dentro de mi casa…! -Paula, furiosa, miró a Baltasar con desprecio.
Agustín intervino con voz fría-. Abuela, mejor no hables más.
Aunque la llamaba “abuela“, su tono de voz era imperativo y autoritario.
Paula, al ver a su nieto proteger tanto a Dafne y hablarle de esa manera, sintió su corazón desmoronarse.
-Pues no me voy.
Baltasar le lanzó una mirada desafiante a Paula y le dijo con enojo-: ¡Llama a la policía! ¡Quiero que descubran la verdad!
Carlos intentó calmar las cosas-. Está bien, está bien, todos somos familia, vamos a mantener la calma.
Baltasar le replicó-: Por favor, ¿crees que quiero ser familia de ustedes? Tu familia somo nos ha traído desgracias.
Carlos suspiró, mirando a Paula con preocupación-. Mamá, no te alteres, no queremos que te
1/2
15:04
dé un infarto. Mejor sube a descansar, Agustín y yo nos encargaremos de lo demás.
-Sí, mamá, descansa un poco -añadió Elsa.
-¡No me voy! -exclamó Paula-. Quiero que la policía venga y aclare todo, y que Dafne se disculpe con mi Fati.
Dafne soltó una risa fría al escuchar eso-. ¿Disculparme? Ni lo pienses.
Las lágrimas de Fátima caían en silencio, llorando con tristeza-. Abuela, no sé qué hice mal, ¿por qué Dafne me odia tanto? No filtré nada… Papá, mamá, ¿pueden creerme?
Carlos, viendo a su hija llorar, con una marca roja en su rostro, se sintió conmovido y la consoló con suavidad-: No llores más, pequeña, sé que no fue tu culpa.
Elsa frunció el ceño, observando a Fátima con una expresión pensativa.
Dafne dio un paso adelante desde detrás de Agustín, y miró fríamente a Fátima a los ojos-. Deja de hacerte la víctima, ¿no te das asco tú misma?
Estas palabras volvieron a enfurecer a Paula.
Al ver que Paula casi no puede respirar, los sirvientes rápidamente le dieron su medicina.
Carlos miró a Dafne con el ceño fruncido-: Tú también deberías moderar tus palabras…
Dafne resopló-: Ya yo no tengo nada que ver con ustedes, ¿por qué debería obedecerte?
Eso dejó a Carlos sin palabras.
-¿Nadie va a llamar a la policía? -Baltasar sacó su teléfono-. Yo lo haré.
2/2