Capítulo 214
Josefina corrió emocionada hacia Paulina para chocar los cinco a la vez que exclamaba: “¡Mamá, ganamos!”
Paulina chocó los cinco con ella y le dijo: “Así es.”
Armando se acercó también y preguntó: “¿Pudiste grabarnos?”
“Sí.” Respondió Paulina, enviándole el video.
Después del juego de las sillas, seguía el juego de aro rodante.
Las reglas del juego eran: cuatro familias en un equipo, todos los miembros girando y avanzando con un aro de cinta, el primer equipo en llegar a la meta ganaría.
Armando miró a Paulina y le preguntó: “¿Te unes a esta ronda?”
Josefina asintió mientras decía: “Mamá juega esta ronda conmigo.”
Paulina no tuvo objeciones y respondió: “Está bien.”
Justo antes de que el juego comenzara, Paulina miró su bolso y se detuvo un momento. Armando le extendió la mano y le dijo: “Déjamelo a mí.”
Paulina le pasó su bolso, diciéndole: “Gracias.”
En otras parejas, que el esposo sostuviera el bolso de la esposa era común, pero en su caso, era la primera vez que Armando hacía tal acción.
Paulina no sabía si Armando alguna vez le había sostenido el bolso a Mercedez.
Ese día, él no vestía tan formal como de costumbre, pero con su largo abrigo negro y sosteniendo su bolso, no parecía fuera de lugar.
Si alguien que no los conociera los viera desde lejos, podría pensar que él estaba allí, sosteniendo el bolso de la mujer que amaba, mientras esperaba que ella regresara…
Paulina desvió la mirada, pues ese juego requería de coordinación en equipo.
Luego, ella se colocó en el medio, siguiendo el ritmo para girar el aro.
Josefina estaba detrás de ella, aferrándose al dobladillo de su camisa, siguiendo su ritmo y divirtiéndose mucho. Cuando vio a Armando grabándolas con su teléfono, se rio aún más mientras exclamaba: “¡Papá!”
Armando estaba de pie a un lado, al frente de Paulina. De hecho, ella había notado su presencia, pero como estaba concentrada en el juego, no lo miró.
Después de escuchar a Josefina, la voz de Armando llegó desde un lado: “No te distraigas, sigue el ritmo de tu mamá.”
Josefina dijo: “Ya lo sé.”
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Capitulo 214
Cuando Paulina estaba grabando un video de Armando y Josefina, se quedó parada sin seguir el ritmo del juego, pero Armando, al grabarlas a ellas, se movía hacia atrás con el progreso del juego.
Después de una ronda, el juego terminó y Josefina corrió hacia Armando para decirle: “Papá, este juego es muy divertido. ¿Podemos jugar juntos otra vez?”
Armando contestó: “Claro,”
Paulina regresó y tomó su bolso de las manos de él. En ese momento, su teléfono, que estaba dentro del bolso, sonó con una notificación y cuando ella lo sacó, se percató de que Armando le había enviado un video, pero no lo abrió en ese momento.
Sin embargo, Josefina se acercó a Armando para ver el video que acababa de grabar.
Armando le pasó el teléfono a la pequeña y luego abrió una botella de agua, ofreciéndosela a Paulina, quien aceptó y dijo: “Gracias.”
Ella realmente tenia sed y queria beber agua.
Después de tomar un par de tragos y cerrar la botella, Armando le preguntó: “¿Cuál es el próximo juego?”
Paulina sabia que con su memoria no habria olvidado el programa después de verlo, sin embargo, mirando la botella de agua que acababa de cerrar, se detuvo un momento, pensando que ‘Quien recibe, debe agradecer. Con eso en mente, dijo: ‘El juego de aros y balón.”