Rompio Promesa Novela 395

Rompio Promesa Novela 395

Capítulo 395 

¡Adolfo, deja de mencionar a Pilar, no te lo mereces!” 

Verónica sintió un dolor punzante en el pecho mientras presionaba con fuerza su corazón. Ahí, junto a ella, estaban los restos de Pilar

¿Cómo se sentiría su Pilar al escuchar una y otra vez a su amado padre defendiendo al asesino que le arrebató la vida

Vero” 

¡Lárgate!” 

La rabia la consumía, su voz era fría y cortante, interrumpiendo sin piedad las palabras de 

Adolfo

Adolfo la observó con atención. Cada vez que se mencionaban los nombres de Zulma y Pilar, Verónica se llenaba de espinas, lista para atacar

Estaba obsesionada con el pasado, pero él no podía permitir que siguiera dejándose llevar por el odio, que se hundiera en una espiral de venganza sin retorno, dañándose a misma en el 

proceso

Vero, lo sabes bien. Mientras yo esté aquí, no puedes hacerle nada a Zulma.” 

Adolfo lo dijo con la intención de hacerla entrar en razón

Para que dejara ir el rencor

Para que dejara de lastimarse

Pero para Verónica, sus palabras sonaron como una sentencia: no importaba qué hubiera hecho Zulma, no importaba cuán imperdonable fuera su pecado, mientras Adolfo estuviera presente, la protegería, asegurándose de que nunca pagara por sus crímenes

Desde el principio, Verónica había intentado contener sus emociones, pero esas palabras fueron la gota que derramó el vaso

Adolfo, te dije que te largues. ¡Desaparece de mi vista y no vuelvas a asquearme ni a mí ni

Pilar!” 

Su mano, aún presionando los restos de Pilar, temblaba sin control

El supuesto amor paternal le resultaba ridículo

Adolfo vio cómo el cuerpo entero de Verónica se estremecía. Por instinto, extendió la mano para abrazarla, para sostenerla y calmar su temblor. Pero antes de que pudiera tocarla, su voz desgarradora lo detuvo

¡Lárgate!” 

La expresión de Adolfo se endureció. Sus cejas bien definidas se fruncieron con preocupación 

1/3 

Capitulo 395 

mientras la miraba. Su mano, suspendida en el aire, se retrajo lentamente. No la forzó a aceptar 

su abrazo ni insistió en consolarla. En su lugar, optó por darse la vuelta y marcharse

Abajo, apoyado contra su auto, sacó su teléfono y marcó el número de Ramón

Verónica escuchó el sonido de la puerta cerrándose tras la salida de Adolfo

Su cuerpo perdió fuerzas y se deslizó lentamente por la pared hasta quedar sentada en el suelo

Las emociones la habían desbordado. Sentía un hormigueo en los brazos, el cuerpo entumecido, los músculos tensos. Inspiró profundamente. y exhaló. Repitió el proceso varias veces, intentando recuperar el control

No podía derrumbarse. Aún no había vengado a Pilar y aún tenía que pagar la cirugía de su 

madre

Debía mantenerse en pie

Cuando Ramón llegó, la escena que encontró le apretó el pecho

Sin dudarlo, avanzó con pasos firmes, se arrodilló junto a ella y la envolvió en un abrazo, su voz impregnada de preocupación

Verónica.” 

Ella escuchó su nombre como un eco distante. Lentamente, giró la cabeza y se encontró con la mirada angustiada de Ramón

Ramón” 

Su cuerpo se tensó aún más y su voz salió áspera, quebrada. Y en ese instante, las lágrimas que había estado reprimiendo se desbordaron

Ramón apretó los dientes y la sostuvo con más fuerza

Verónica apoyó la cabeza en su hombro y dejó que las lágrimas fluyeran en silencio

Ramón le acarició la espalda con suavidad, susurrando con ternura

Vamos adentro.” 

Ella permitió que la guiara. Con pasos inestables, desbloqueó la puerta y ambos entraron

Ramón la ayudó a sentarse en el sofá. Luego, se dirigió a la cocina para traerle agua

Justo en ese momento, su teléfono vibró en el bolsillo. Era un mensaje de Adolfo

¿Cómo está Vero?” 

Ramón no quería responderle. No sabía exactamente qué había pasado, pero viendo el estado en el que encontró a Verónica, estaba seguro de que Adolfo tenía la culpa. Aun así, conocía bien su carácter dominante y temía que, si no le contestaba, insistiera o incluso volviera para 

14:32 

atormentarla más

Con el ceño fruncido, escribió una respuesta breve y fría

Está bien.” 

La respuesta de Adolfo llegó casi de inmediato

Si necesita algo, llámame.” 

Ramón miró la pantalla con desprecio antes de bloquear el teléfono y dejarlo a un lado. Luego, tomó un vaso, exprimió un poco de limón en el agua y regresó junto a Verónica

Verónica, toma un poco de agua con limón.” 

Ella extendió las manos, tomó el vaso y lo sostuvo con ambas manos. El líquido en su interior temblaba ligeramente

Rompio Promesa Novela

Rompio Promesa Novela

Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
Rompio Promesa Novela

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Options

not work with dark mode
Reset